
Imagino a una desconocida en un espacio ya conocido. Escucharla como en un cuentacuentos y hablarle de otros cielos, de otras tierras, de lagos y ríos, de pasajes en medio de montañas, de los bosques repartidos por este inmenso mapa. Lo visto en cien momentos. Quisiera decirle lo que he pensado al estar frente a los puntos recomendados para cada estación, para cada parada (como el que hace pis en la plaza, por ejemplo). No todo merece la pena. Si buscas puedes descubrir otros lugares y trazar tu propia guia. Si te ha impresionado quedará contigo y tu corazón te lo agradecerá. Es fuente de energía para los años que llegarán. Dónde coger el metro, tramvía, autobus, o tren y cómo subir y bajar de cada uno de ellos. Compartir. Reír. Recordar. En cada aeropuerto un nuevo desafío. Si conoces o no el idioma. Adaptarse, equivocarse, meter la pata, tan normal (y quien me diga lo contrario estoy segura que miente). Opto por mantener el estado actual de calma que ella trasluce. Al que también quiero llegar. Tal vez ese lugar esté ahí o yo en él y me niego a ver (otra vez ese lado negro que me nubla la visión y el razonamiento). Me siento en desventaja. Mirar, admirar y analizar lo que de ella nace. Sentirme parte sin serlo o destinataria única por necesitarlo. No es así. Es como yo. Lo hace porque se siente mejor. Qué importa. No es una competencia. Y si lo fuera tampoco diría que gane la mejor. Las dos lo somos y estamos concientes de ello y las dos nos parecemos entre nosotras sin saberlo. Paralelos que no se cruzan, líneas que no se tocan. De nuevo sé que nadie me entenderá. Pues ni yo misma lo puedo explicar. Hoy todo me marea, la comida, la bebida, el aire, los coches, escaleras, ascensores. Siento el estómago en la garganta y no puedo parar. Pienso, pienso, todo el día, todos los días. Qué locura en esta escapada.
Otra conversación? Quizás nos venga bien a las dos. O quizás darnos un tiempo. No, que va. Eso es de parejas (y generalmente lo plantean los tios). Y si es que hoy tengo ganas de contarte algo, te llamo, te escribo, te busco y de alguna manera te he de encontrar. Y no te mosquees si llego a despertarte en medio de tu siesta. Ya dormirás más tarde. Ahora traigo mis últimos bosquejos para que le eches un ojo y opines crítica y certeramente como siempre haces. Café? Sí, preparo enseguida dos con leche y las galletas típicas de esta tierra. No importan la grasa que trae, ya me ocuparé desde el lunes del colesterol. Y de las calorías? Pues igual, pensaré en ellas desde el lunes y si hace falta me apunto a un gimnasio. Celulitis? Bueno, no te pases. Quieres hacerme entender lo de “mente sana en cuerpo sano” justamente con un puente a cuestas, ahora cuando tenemos cuatro días para ponernos moradas, verdes o azules de comida, música, películas… y quiero sesión de clásicos tipo “Lo que el viento se llevó” y “Casablanca”. Hortera!! No digas eso. Ya verás que nos animamos viendo al "Clark" y al "Bogart" una vez más. Así que prepara además palomitas saladas, con mantequilla o dulces y coca cola también, no puede faltar. Y así te joderé el plan filosófico que tenías, pero no te dejaré sola. Nos reiremos mucho y seguro que al final salimos usando todo el klenex que tengas por ahí. Ya verás que bien nos viene para la retención de líquido echar unos lagrimones. Descargar esta energía acumulada nos pondrá como nuevas y el lunes nos verán más brillantes que nunca. Y no me digas que ya no tenemos edad para eso. Necesito desestresarme. Además, “No importa los años de vida sino la vida que das a tus años”
DR


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