No estoy encontrando la forma de tomarle a este toro por los cuernos. Durante mi vida he tenido dificultades, de las más diversas y originales. De todas ellas he podido salir más o menos airosa, magullada en ocasiones y reluciente en otras. Cosas de la vida, es que soy normalita, como quien dice, nada extraordinario. Pero este "toro" está difícil, es bravo, se me escapa, escurre. Son dificultades que desconocía absolutamente el día que me lancé a lidiarlo. Algunas veces el desánimo me invade y estoy a punto de levantar el brazo pidiendo que alguien me eche un capote y permita que escape ilesa. Es entonces cuando el sabor de la cobardía latente me hace volver atrás (tampoco es cosa de rendirse). Lo miro, lo observo, es mi objetivo, inclusive lo quiero. Pero “ese” instante en que debo cogerlo, decir basta de escapar, aquí estoy y no desistiré, me surgen mil ideas, otros planes, mejores opciones, diversas ofertas... inconscientemente quizás (no es una disculpa), para dejarlo pasar... un día más... que se convierten en muchos días más. Quienes nunca se han pisado una plaza, así como quienes han lidiado con toros de esta ganadería y en arenas semejantes me aconsejan que continúe, repiten al unísono que la tarea es ardua, que vaya con paciencia y calma (virtudes que no me distinguen) pero que al final la recompensa merece la pena. Soy toda preguntas. Cómo reconocer el momento de desistir? Creo que esto es una carrera de fondo y no de velocidad, he llegado a la meta en otras de más metros (o kilómetros tal vez)… porqué no habré de hacerlo ahora? La edad, las fuerzas, las ilusiones, nos son las mismas, en fin, que las deportivas se han gastado. Entonces creo, pienso, supongo, imagino, considero que debo aprender la manera de sacar provecho de la experiencia, que es, al final de cuentas, una ventaja con la que cuento. O no?DR

2 comentarios:
Disciplina y método. Echale un vistazo a "El arte de la guerra". De Sun Tzu.
Acidvent .. ya lo he leído. Volveré a hacerlo siguiendo tu sugerencia. Gracias.
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